lunes, 15 de noviembre de 2010

Presentación

Hola, me llamo Samis y soy un "caza-dog", es decir uno de esos cientos de perros que son utilizados para trabajar para los cazadores, sin ningun cariño o atención, simplemente como un objeto para trabajar y ser explotado.

Y como tantos fuí "perdido" convenientemente, ya fuera porque mi rendimiento no era el deseado o mi nivel de estres me impedía seguir la rutina que se esperaba de mí, o puede que yo mismo decidiera escapar de ese infierno, el caso es que acabé solo y perdido vagando en busca de conseguir alimento y agua y un lugar seco donde pasar la noche.
Tuve la suerte de ser visto cuando ladraba a los coches junto a una carretera, y quien me descubrió fué una chica que colabora para la Protectora El Bierzo y Laciana, en el Bierzo, León. Me recogió y me llevó a su casa, me bañó para quitarme toda esa miseria y mugre que colgaba de mi piel, me cobijó y alimentó y recibí mis primeras caricias.
Gracias a ella, mi fantástica Tachi, entré en el circuito de tener la opción de ser adoptado y tuve suerte, porque pocos meses despues alguien se interesó por mí en Barcelona. Y para allí que me fuí.


Llegué a finales de julio de 2010, en pleno verano, menudo cambio de el Bierzo a la costa mediterránea, que calor más húmedo y pegajoso! Allí me esperaba mi nueva amita, Susana, que me dejó mi tiempo para aclimatarme y conocer lo que sería mi hogar, las nuevas costumbres y horarios, todo con mucho cariño y cuidados, y con mucha paciencia, pues he de reconocer que estaba muerto de miedo, todo era nuevo y desconocido, y como mis experiencias pasadas no han sido buenas, reconozco que estaba receloso.
El primer día entre el cansancio del viaje, la investigación del nuevo entorno, las sorpresas y sustos varios y una buena cena me quedé frito pronto. Voy a olvidar que a la madrugada me desperté aullando y ladrando, no sabía donde estaba ni reconocía el lugar y me asusté mucho, pero mi amita Susana vino rápido para tranquilizarme y conseguí volver a dormirme porque estaba hecho polvo.
Ladré y aullé los primeros días, sí, es normal, no? Pero pronto me dí cuenta que no tenía que temer nada, aqui nadie iba a reñirme o pegarme, que se contaba conmigo para todo y que era querido,....yo querido ?!!
                   Que buena sensación esa de pertenecerle a alguien !!
                                                    

                            Que te cuiden y te quieran es fantástico !!!!

 A los dos días ya tuve mi primera visita, llegaron dos enanitos, y lo digo muy en serio pues eran más bajitos que yo, Mona y Poc. Me alegré muchísimo pues me encanta la compañía de otros perros, soy muy sociable y juguetón, y me encanta perseguir o ser perseguido por otros. Con Mona y Poc pasé un día estupendo, investigamos juntos, jugamos juntos, nos repartieron unas galletitas muy sabrosas y seguimos jugando por este jardín que tengo y que es mi reino y creamos muy buena amistad.


Bueno, tambien he de decir que aprovecharon para hacerme la primera sesión de peluquería, quitándome los pelos muertos a tirones, y como soy un trozo de pan no dije ni pio ni me quejé.
Pronto me acostumbré a la rutina, a los dos paseos diarios buscando las horas de menos calor para hacer las 2 o 3 horas de ejercicio que mi amita decidió que era lo que me convenía para estar cansadito y tranquilo en mi nueva casa, caminar, comer, jugar y dormir fueron lo que facilitaron que me sintiera muy bien y cada vez más confiado.
 Empezé a disfrutar de los juegos y descubrí lo genial que es sentirse todavía un
 cachorrito y lo divertido que es, así que cuando vino otra visita, tambien de un enanito (no hay perros más grandes en esta zona?) para quedarse unos días, Duque, que apenas tenía 9 meses, los días se convirtieron como en un campamento de verano, viviendo solo para jugar.

Y Duque era un pequeño diablillo que aun estaba más loco por pasarselo bien que yo. Fueron unos días intensos y muy divertidos.

Y cuando lo vinieron a buscar volvió la calma y me dediqué unos días a descansar bien, ese cachorrito realmente me agotó.
Bueno otro día os sigo contando mi historia. Porque de eso va este blog.
Desde aquí voy a desarrollar mis pensamientos y puntos de vista, contar a quien le interese lo que voy descubriendo y conociendo y lo que pienso sobre ello, mis nuevos amigos, mis aventuras, en fín, un lugar donde un "caza-dog", que normalmente somos los perros invisibles porque nadie nos presta atención, ni siquiera a la hora de adoptar, pueda expresarse y mostrar como somos.
Quiero que nos conozcan y empiecen cambiar su opinión sobre nosotros, los galgos, podencos, grifones, bretones, sabuesos y tantos otros y así empezar a contar para alguien a la hora del reparto de nuevos hogares en las adopciones, porque tambien estamos ahí y tambien lo merecemos.
La gente se cree que los que somos perros de caza no vamos a poder ser perros de casa y vivir en familia, que no vamos a poder adaptarnos. Y quien piensa así es porque habla desde el desconocimiento, porque somos excelentes compañeros de vida para cualquiera, cariñosos y muy dulces, nada problemáticos ni solemos ser dominantes. Solo tenemos un pasado doloroso que con cariño logramos olvidar completamente.
Por eso quiero que mi voz se oiga, la voz de un "caza-dog" que quiere ser visible, que ya es visible y por eso ya tiene voz.
                                                         Un lametón para todos

No hay comentarios:

Publicar un comentario